Devocional: La puerta
Jn 10:9-10: "Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.»"
Aquellos que hemos recibido a Cristo en nuestro corazón con fe, hemos atravesado a Cristo como una puerta, entrando dentro de su reino, dentro de él mismo porque él es Dios y está en todos lados.
De modo que estamos ya en verdes pastos, junto a tranquilas aguas de reposo, sin embargo nos sucede que pretendemos asomarnos por la puerta para ver el mundo, para ver el reino de las tinieblas, a veces lo hacemos con intenciones de rescatar almas, otras veces lo hacemos por simple curiosidad! para ver cómo les va a los otros tal vez.
Y no nos damos cuenta que perturbamos nuestra vida espiritual, que nos apartamos de quién es la fuente de nuestra vida el Señor mismo.
En este tiempo es necesario reflexionar, hasta qué punto estoy yo unido a esa fuente que es Cristo, hasta qué punto estoy dentro del reino de los cielos, habiendo atravesado esa puerta!
Porque, como dice el versículo siguiente en Juan 10:10 El ladrón no viene más que a dañarnos, no viene más que apartarnos, a robarnos del reino de los cielos.
En este tiempo debemos transitar con mucho cuidado viendo bien a dónde vamos, qué hacemos, cómo cuidamos nuestra raíces en el reino de los cielos, para estar siempre allí, en donde habrá vida plena y abundante y paz para nuestro corazón.
Sé que vienen días de turbulencia espiritual. Pues eso sucede cuando la iglesia se mueve en pos de Cristo y a conquistar ciudades y reinos para él, como nos hemos propuesto como iglesia.
Por eso en el nombre de Jesús más que nunca estáte orando, buscando la presencia del Señor, su unción, su luz para que te ilumine el camino y ver claramente por donde andas, sin olvidarnos que esa puerta siempre está abierta para ti si te pierdes ¡Pues el Señor te ama!
Dios te bendiga en este día

