Devocional: Hambre y sed
Nm 11:4-6: "Pero la gente extranjera que se mezcló con ellos sintió un apetito incontenible, y los hijos de Israel volvieron a llorar y dijeron: «¡Cómo nos gustaría que alguien nos diera a comer carne! ¡Cómo extrañamos el pescado que comíamos en Egipto! ¡Y los pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos que nos regalaban! ¡Ahora andamos con la garganta reseca, pues no vemos nada más que este maná!»" NVI
Cuando las cosas se complican y se vuelven difíciles, extrañamos el pasado y anhelamos el tiempo donde comíamos en abundancia y bebíamos sin parar.
Esta Palabra de hoy del pueblo de Dios en el desierto, habiendo salido de la esclavitud de Egipto nos debe hacer reflexionar en que a veces no vemos la bendición de Dios, su mano de favor sobre nuestras vidas.
Y preferimos recordar tiempos pasados, "tiempos mejores". Increíblemente ellos no valoraban el maná provisto por Dios en el medio del desierto y se quejaban.
Qué tristeza da ver cristianos con la garganta reseca por no poder o querer ir a la fuente de agua viva, ¡por no ir a Jesucristo! por no buscar adecuadamente una relación con el Señor, que sacie completamente el hambre y la sed.
No solo de pan vivirá el hombre dicen las escrituras, sin embargo a veces parecemos como estos hebreos que se quejaban delante de Moisés y de Dios, recordando los tiempos de esclavitud y prefiriéndolos.
Juan 4:13-14a: "―Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed —respondió Jesús—, pero el que beba del agua que yo le daré no volverá a tener sed jamás..."
Si ya has dado el paso de fe, recuérdalo y si aún no le has dado, hoy da ese paso de fe, que te lleve a beber del agua espiritual que Jesús te da y que te quita toda hambre y sed de este mundo y te sacia con algo mucho mejor, precioso, que es la esperanza de una vida eterna junto a Jesucristo.
Porque el es fiel y su justicia permanece y su palabra perdura para siempre. Atrévete hoy a confiar y entregar todas tus cargas al Señor, para que tengas paz y no estés siempre recordando tiempos mejores. Agradécele a Dios por todo lo que te da aún en lo poco, porque creemos que si así lo haces él te pondrá sobre mucho más.
Tengan un día bendecido y en paz

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